Invitaciones de boda

Laura & Alex - Parte I

 

Todo empezó cuando me dijo que se casaba en un invernadero. Quería tener unidad en su boda, aunar no sólo las invitaciones si no también la decoración y que todo rondara en torno a una idea. Le pedí que me contase cómo se imaginaba su boda. Dijo algo desenfadado, mucha vegetación y un toque campestre. Con todo esto me puse a desarrollar un concepto para su boda.

 

La idea surge al asociar diferentes hechos y deseos: verano, julio, sol, aire libre, vegetación, frescura, celebrar el convite en  un invernadero, en la “Finca Las Hiedras”, etc. La combinación de elementos dio lugar al concepto de las invitaciones. El objetivo es abrir el sobre y tener la sensación de estar en un invernadero, lleno de vegetación, lleno de colores verdes y cítricos, que dan frescura y sensación de verano. En referencia al espacio, me imaginaba la instalación que Junya Ishigami realizó para la Biennale de Venecia en 2010 donde vegetación y arquitectura se funden. Es ésta, la arquitectura ligera, casi efímera, la que puede convivir con la vegetación. Espacios como el Palacio de Cristal en Madrid. Algunos de los elementos contenidos en este invernadero son diferentes tipos de hojas, tallos de helechos, hojas de platanero, etc., las cuales aportan densidad y complejidad. El toque cítrico lo aporta el limonero y la frescura y sensación de verano la aportan las hojas de monstera.

 

El diseño evoca un espacio de reunión y celebración, es saber que has sido invitado a un evento que no te quieres perder porque al verlo te imaginas un día en familia y con amigos, la combinación perfecta para celebrar tu boda.